viernes, octubre 22, 2010

Diario del alcalde Andrés Ocaña Rabadán (VIII)

Querido diario:

Soy el alcalde. Siguen fallando las comunicaciones, cada vez más. Me llegan buenas noticias al menos. Parece ser que mi amiga Rosa Aguilar ha decidido organizar unas tropas de rescate y se ha puesto al mando como Juana de Arco, o Juana la loca, que las confundo. La que repartía estopa, vamos. Hay que detallar que los intentos del ejército español han sido infructuosos. Mandaron a la legión, que inmediatamente se unió como cohortes de tamborileros a las procesiones que demandan subvención. Los legionarios por tanto se han unido a los cofrades y piden ayudas “en tanto en cuanto reúnen la cualidad de conservar antiguas formas musicales junto a la protección de especies de la familia de los bóvidos y de la subfamilia de los caprinos”. Tras este fracaso Zapatero mandó más tropas, en este caso de soldados ecuatorianos de gran patriotismo español. Acostumbrados a las misiones de paz entraron no a sangre y fuego en Córdoba, sino a tirita y esparadrapo. Han repartido comida y medicinas entre los vampiros culturales. Ante la insistencia de las autoridades, que los conminaban a disparar, han dicho que jamás han tenido un Cetme en sus manos, aunque sí numerosas aspirinas. Sobre todo masticables.

El reciente ascenso de Rosa Aguilar al ministerio de medio ambiente ha hecho que tome cartas en el asunto de esta Córdoba apocalíptica. La felicito desde aquí. Si salgo de ésta al menos ya tengo donde caerme muerto. Aguilar ha demostrado desde siempre un moderno sentido en cuanto a protección del medio ambiente: nada mejor que una buena capa de cemento encima del campo para conservarlo y evitar que se deteriore. Nada mejor que ocultar el paisaje con chalés adosados de Sandokán para impedir que las malas personas se fijen en el bello paraje y pretendan atentar contra él. Espero que esa determinación la mantenga al frente de las tropas que pretende comandar para liberar la ciudad que tanto la echa de menos.

Estado de salud: Ojos enrojecidos, pupilas dilatadas, deposiciones consistentes pero de color indeterminado.


CONTINUARÁ...

No hay comentarios: